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Primer Encuentro de Familias Empresarias: 6 y 7 de octubre
El 6 y 7 de octubre de 2011 se llevará a cabo el Primer Encuentro de Familias Empresarias en el IPADE Business School, sede México, en el que participarán destacados empresarios que han dirigido este tipo de organizaciones de forma próspera, para compartir con los asistentes sus experiencias respecto a esta materia. Asimismo, profesores invitados y del Instituto profundizarán sobre los retos que implica alcanzar una sucesión exitosa y cómo lograrla.
El contenido de las sesiones está estructurado de la siguiente forma: Leer mas…
¿Qué es una empresa familiar? Parte IV
A partir de la definición que se ha dado de empresa familiar, vemos como la influencia de la familia en la empresa es una característica distintiva de este tipo de organizaciones. Hemos visto como esta puede ser negativa, por el abuso en los recursos y capital de la empresa, pero también de cómo la empresa se puede beneficiar de manera importante por los valores que en la familia de viven y se permean a la organización.
Espíritu Emprendedor.
Uno de los grandes beneficios que un negocio puede recibir de una familia empresaria, es el espíritu emprendedor. La idea de crear empresa, de generar riqueza, de hacer crecer una oportunidad de mercado hasta llevarla a la creación de una organización pujante y exitosa, evidentemente beneficia a muchas personas: empleados con una forma honesta para vivir, proveedores que hacen negocio, clientes que reciben productos y servicios de calidad, generación de riqueza que permea a la sociedad, etc.
Proyecto de Empresa.
Este éxito se debe en gran parte a la existencia de un proyecto de empresa, el cual se va construyendo y se va materializando. En la empresas familiares exitosas, este proyecto de empresa suele ser incluyente, esto es, compromete e involucra a todos los miembros de la organización.
Alguna vez escuche una anécdota del Grupo Bimbo. Si no mal recuerdo y pido una disculpa de antemano si comento algún error en los detalles, en una ocasión Don Lorenzo Servitje recibió una petición de un empleado ya retirado para verlo en su oficina. Don Lorenzo amablemente lo recibió, preguntando el motivo de la visita. Aquel empleado quería que se hicieran las gestiones necesarias para que le dieran un uniforme nuevo. Don Lorenzo extrañado le pregunto para que quería tal cosa, si ya no laboraba en la empresa muchos años atrás. “Don Lorenzo -contesto el ex empleado- creo que pronto voy a morir y quiero que me entierren con el uniforme de Bimbo”.
Que orgullo y satisfacción saber que las personas que laboran y han laborado en mi empresa, son personas realizadas y comprometidas con ese proyecto empresarial. Es en este sentido, que la influencia positiva de la familia, esta idea de proyecto compartido, transmitido primero en la persona del fundador, pero después por su descendencia, es fundamental.
Me parece que es importante que cada familia empresaria este consciente de esto y constantemente renueve y actualice este proyecto y su compromiso familia con el mismo.
¿Qué es una empresa familiar? Parte III
Después de haber abordado algunas de las ventajas y desventajas sobre el control accionario, es pertinente comentar cómo influyen las relaciones familiares en la compañía, uno de los aspectos que menos atención se pone en la literatura sobre este tipo de empresas y que, desde mi punto de vista, es el más importante, dado el impacto nocivo e, incluso, destructivo que puede generar. No obstante, hoy abordaré lo que suele observarse cuando la influencia de la familia en la empresa es positiva.
Hay un aspecto crucial para que pueda existir cualquier organización humana: la confianza. Es el valor más importante que una familia empresaria funcional y armónica aporta a un negocio.
Cuando hay solidaridad (la ayuda desinteresada) y subsidiariedad (ayudar tanto como se requiera) los más débiles son socorridos por los más fuertes.
Cuando hay honestidad, transparencia y justicia, no hay necesidad de estar a la defensiva, porque se es sabido que las intenciones de cada uno de los miembros son positivas.
Las relaciones basadas en este valor fundamental derivan en el desarrollo y apoyo de todos. Se actúa con la mejor intención y se hace todo lo posible por proteger el núcleo familiar.
Esta dinámica, proyectada a la empresa, vuelve casi ilimitada la capacidad de alcance de metas. La coordinación, apoyo, complementariedad, asertividad y otros valores, se vuelven un activo valiosísimo. Además, esto se contagia al resto de los colaboradores de la organización. El talento de los no familiares en la alta dirección se proyecta y aprovecha en beneficio de la compañía.
Se genera un círculo virtuoso: la familia está unida y comprometida con el proyecto empresarial. La confianza entre sus integrantes se lleva al ámbito organizacional; los empleados se involucran y solidarizan cuidando el éxito de la misma. La compañía avanza beneficiando a la familia, ya que su patrimonio se incrementa y, también, los colaboradores mantienen su empleo e ingreso “seguros”.
Si se quiere una empresa familiar exitosa, se debe procurar generar una familia empresaria confiable. En el siguiente número seguiremos hablando de cómo sus miembros pueden influir positivamente en la organización.
¿Qué es una empresa familiar? Parte II
En la primera entrega definí a la empresa familiar:
Aquella en la que el control accionario está en manos de pocas familias, que cuentan con una proporción significativa patrimonial en ella. La influencia por las relaciones entre sus miembros es determinante, pues muchos de ellos son quienes dirigen a la empresa e influyen decisivamente en la sucesión directiva de la organización.
Abordé las principales ventajas que representa el que una empresa tenga dueño: cuidado del el negocio, visión de largo plazo, compromiso con un proyecto de empresa, lo cual, con el tiempo, contribuye significativamente en la continuidad y el éxito de la compañía o grupo empresarial.
Si bien hay claras ventajas cuando una empresa es familiar, por tener dueño, también puede caerse en abusos o dinámicas perniciosas por la posibilidad de mandar y controlar sin restricciones.
Uno de los aspectos más comunes que afectan a la empresa familiar es el abuso de los recursos de la misma, principalmente del dinero que en ella se genera. En términos generales esto puede presentarse de la segunda generación en adelante. Normalmente, quien funda un negocio, es una persona austera, que vive bien, pero sin derrochar. Prácticamente todo lo que gana lo reinvierte en el negocio para hacerlo crecer.
El problema, muchas veces, se presenta cuando el fundador ya no está presente y su descendencia, que ha crecido en número y nivel de gasto, se rehúsa a adoptar un modo de vida en apego a las necesidades de la organización que permita una adecuada reinversión de una parte de las utilidades.
Vivir bien no tendría que verse como “algo malo”, siempre que esté dentro de unos límites razonables (claro que definir qué es razonable es todo un tema). Un ritmo de vida más bien “relajado”, donde se tienen muchos viajes de placer, se juega demasiado al golf, se tienen constantes compromisos sociales, con un nivel de gasto personal excesivo hace que, quien funge como responsable de la empresa, esté demasiado distraído y por tanto no esté dirigiendo a la compañía.
Esa ausencia o vacío de liderazgo eleva el riesgo de que no se tomen buenas decisiones, si es que se llegan a tomar, y si se añade el gran riesgo de no permitir el nivel de reinversión requerido, tenemos la receta ideal para ver un negocio quebrado en pocos años.
¿Es común que pase esto? Por desgracia ocurre más de lo deseado, en México y en el mundo. Aprender a ser un buen dueño es fundamental y esto se aprende en el hogar y desde que los hijos son pequeños. Este es un aspecto vital para el éxito y continuidad de la empresa familiar: tener “buenos” dueños. Quizá en la segunda generación no hay quien pueda estar al frente de los negocios familiares, por vocación o por capacidad, pero serán propietarios y deben cuidar su patrimonio.
Más adelante abordaremos este tema: ¿Cómo preparar a la familia para saber ser dueña?
¿Qué es una empresa familiar? Parte I.
El concepto “empresa familiar” tiene múltiples definiciones; a continuación ofrecemos una que refiere Alfonso Bolio:
Una empresa familiar es aquella en la que el control accionario está en manos de pocas familias, que cuentan con una proporción significativa patrimonial en ella. La influencia por las relaciones entre sus miembros es determinante, pues muchos de ellos son quienes dirigen a la empresa e influyen decisivamente en la sucesión directiva de la organización.
Paulatinamente abordaré diversas partes de esta definición; en esta primera entrega me avocaré en la principal característica de una empresa familiar que consiste en la concentración de acciones en una o pocas familias y que visiblemente se cuenta con uno o unos pocos dueños visibles en el negocio.
¿Es bueno que una empresa tenga un solo dueño? Con esta pregunta nos referimos en concreto a la conveniencia o a las implicaciones de que una o pocas personas sean quienes controlen o detenten el poder accionario de una compañía de este tipo, más allá de que, evidentemente, toda empresa es propiedad de una o muchas personas.
Es bien sabido que, como coloquialmente se dice, “quien tiene el oro: manda”, lo que denota que en la práctica, quien tiene el control de la mayoría de las acciones, puede llegar a imponer criterios e, incluso, muchas decisiones como quién es el director general, establecer la política de dividendos o autorizar el uso de activos de la empresa para fines personales, por citar algunos ejemplos.
¿Esta realidad es conveniente para una empresa? Es cierto que hay ventajas cuando una empresa tiene un dueño. Citando otro conocido refrán que reza: “al ojo del amo, engorda el caballo”, resulta claro que cuando hay alguien al frente del negocio, efectivamente, hay quien se preocupa por ver que este crezca y se aprovechen los recursos, aún cuando toda persona involucrada debería cuidar su fuente de empleo y los recursos con los que trabaja, lo que toma un significado real y directo para quien tiene la propiedad de la empresa.
La gran ventaja de que exista un dueño es, en realidad, lograr el crecimiento y continuidad a largo plazo, pues, en principio, lo que se busca es un negocio duradero que genere no solo utilidades, sino empleos, lo que beneficia a la sociedad de manera indirecta, a través de los sueldos e impuestos que genera, en resumen, va creando bienestar.
Una empresa con una o varias familias propietarias, tiene una perspectiva de largo plazo, que conjunta varios componentes: un proyecto, ilusión, ideas de negocio y, sobre todo, grandes alcances. Tomar decisiones con esta visión, aunque a veces implique sacrificios en el rendimiento a corto plazo, hace que se dirija con perspectivas muy diferentes.
Otra ventaja importante de tener un único dueño consiste en que los colaboradores de la empresa le identifican; es más fácil relacionarse con otra persona que con una “entidad”. No es lo mismo decir que se trabaja con “alguien”, a mencionare que se trabaja para “algo”; lo primero creará un vínculo más fuerte porque se trata de un ser humano.
¿Qué otras ventajas podemos destacar? y si existen desventajas en este esquema son puntos que dejaré en claro en mi siguiente publicación.
Continuidad ordenada del factor humano, el reto de empresas familiares
Ricardo Aparicio, catedrático del Instituto Panamericano de Alta Dirección (IPADE Business School), asegura que la transición y relevo generacional forma parte de los momentos determinantes a los que deben enfrentarse las compañías familiares y que, por supuesto, no se trata de una condición exclusiva de las empresas mexicanas.
Los corporativos familiares, dice Aparicio, dominan en todo el mundo y, en países como México, su peso dentro del sector empresarial está por encima del 95% mientras que en Alemania es del 80% y en Estados Unidos del 90%.
Por ello, en el IPADE Business School una de las áreas de estudio respecto a las empresas familiares en la continuidad del Área de Factor Humano. Los empresarios, dice Aparicio, no sólo deben ocuparse del rumbo del negocio sino preguntarse, sobre todo en el caso de los líderes que conducen una compañía, cómo se retirará, en qué momento y reflexionando que esa etapa no tienen que darse, necesariamente, de una manera fatal o absoluta y en medio de una crisis. Leer mas…
Lograr un Gobierno Corporativo, supervivencia para las empresas familiares
Aguascalientes, México. La empresa familiar es aquella en la que el capital, la administración, gestión y gobierno se encuentran en una o más familias, y que tiene como objetivo, además de ser el generador del patrimonio familiar, ser transmitida eventualmente a la siguiente generación.
Ahora bien, de acuerdo con datos del Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresas (IPADE Business School), el 90% de la empresas o negocios mexicanos son de esta clase y el 66% NO logra sobrevivir la transición a la segunda generación, el 85% desaparece para la tercera generación, para la cuarta generación sólo el 5% se mantiene con vida, y contrario a lo que podríamos pensar, las empresas familiares van desde las PYMES hasta Sociedades Anónimas Bursátiles (S.A.B).
¿Tienes un ‘affaire’… con tu firma?
Un matrimonio puede entrar en crisis si no logra separar su firma y su vida, dice Ricardo Aparicio; ya sea un conflicto de poder, falta de atención o división de espacios, pueden generar conflictos.
Por Ricardo Aparicio*
Dentro del universo de dificultades que existen en las Empresas Familiares, las derivadas del matrimonio-empresa afrontan un grado de dificultad mucho mayor, sobre todo cuando las pasiones humanas vulneran la estabilidad de la pareja y del negocio.
La “kriptonita” de las empresas familiares: sucesiones y tercera generación
Por Ricardo Aparicio*
¿Es la empresa familiar la mejor o la peor opción de negocio que puede haber? ¿Por qué la mayoría de las empresas en el mundo son familiares? ¿Por qué solo la minoría logra llegar a la tercera generación? A su alrededor se dan dinámicas interesantes para reflexionar.
¿Es que acaso las empresas familiares padecen el síndrome de Superman? Tienen grandes poderes, pero también sus puntos débiles, su “kriptonita” familiar, que puede aniquilarlas.
Toda empresa, por las características propias de su creación, pasa por una etapa de “familiaridad”. Esto es, que quien funda la empresa, la dirige, posee una parte importante del capital y hace cabeza en una familia, junto con su cónyuge. Naturalmente la vida de la empresa se entrelaza a la vida familiar, y viceversa. Leer mas…

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